Explore "Aventuras entre los pieles rojas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El cielo estaba completamente despejado; no quedaba ni rastro de los nubarrones que habían ocultado el sol durante las tres cuartas partes del día, y la luna brillaba espléndida, reflejándose en los charcos formados en las depresiones del terreno.
El huracán había hecho grandes destrozos; por todas partes se veían árboles seculares arrancados de raíz, zarzales arrasados y montones de hojas reunidas acá y allá, junto a las enormes raíces de los gigantes de las selvas.