Explore "Dos abordajes" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Despechada y furiosa la marina inglesa por haber presenciado la rendición de Boston sin poder hacer nada para impedirlo, emprendía animosamente el ataque a aquel formidable fuerte, que era un grave peligro para todos los buques ingleses procedentes del Atlántico.
Lord Cliton, que luchaba con adversa fortuna en La Carolina, había enviado algunos refuerzos, compuestos del Bristol y del Speriment, navios casi de línea, con cincuenta cañones cada uno; las fragatas Active, Altion, Solebay y Syren, con veintiocho piezas, y otros dos barcos menores, uno de los cuales, el Fulmine, llevaba morteros.