Explore "El capitán de la djumna" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Apenas encontraron un árbol suficientemente frondoso, cuyas ramas se curvaban hacia tierna hasta extenderse casi horizontalmente, a bastante distancia del sitio donde yacía el rinoceronte, Alí y Sciapal improvisaron un cómodo y fresco lecho con hojas de bananero, y confiando en la vigilancia del perro se quedaron profundamente dormidos.
Sin embargo parecía que la mala suerte los perseguía.