Explore "El capitán de la djumna" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando despuntó el alba, los sitiados, que durante toda la noche habían permanecido despiertos, temiendo alguna otra diabólica sorpresa por parte de los andamaneses, pudieron ver que el islote estaba cubierto por cinco o seis docenas de los reptiles más peligrosos que se conocen.
Los andamaneses se habían reunido en la orilla del pantano, para ver si los sitiados todavía estaban vivos, y si se resolvían a arrojarse al agua. Eran unos cuarenta salvajes, armados con arcos, flechas y lanzas con puntas de hueso.