Explore "El capitán tormenta" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
En tanto que el árabe se encaminaba a la carrera en dirección al fuerte de San Marcos, arrimándose a las casas para eludir las balas y las piedras, que caían sin interrupción, las hordas turcas, que a pesar del intenso tiroteo de los cristianos habían conseguido atravesar la planicie, se lanzaban al ataque general.
Famagusta se hallaba rodeada por un cinturón de hierro y fuego, que a cada instante iba estrechándose más, lenta pero inexorablemente.