Explore "El rey de la montaña" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aliabad, al ver delante de él a aquel joven con el arma levantada, con los ojos llameantes, decidido a llevar a cabo la amenaza, se quedó aterrorizado, tanto más cuanto que en aquel instante no llevaba encima arma alguna.
Es cierto que podía dar un grito y hacer llegar a un regimiento de siervos y soldados, pero aquel grito habría sido su sentencia de muerte, porque aquel joven parecía audaz y decidido a llevar a cabo cualquier acción.