Explore "El tesoro del presidente del Paraguay" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocho horas después de la partida del jefe, con el señor Calderón y los guerreros, una tropa de jinetes que habían pasado a nado el río Negro, entraba vociferando en el campamento, saludada por los relinchos de los caballos, amarrados a las estacas de las tiendas.
Las mujeres, los, ancianos y los niños, despertados bruscamente por el alboroto que alcanzaba proporciones capaces de romper los tímpanos de las orejas más duras, creyendo haber sido sorprendidos por una banda de pampas, que no les veían con buenos ojos raziar las inmensas praderas del Sur, se precipitaron en confusión fuera de los "toldos" armados con lanzas y bolas, dispuestos a defender su campamento, no obstante la ausencia de los guerreros.