Explore "En las fronteras del far-west" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Jalta no bebió el suyo. Su semblante se nublaba cada vez más, y sus feroces ojos lanzaban relámpagos fosforescentes.
Jalta fue también la que tuvo que cortar aquella pausa, pues el indio parecía resuelto a apurar la poquísima paciencia que debía de tener aquella mujer, y a apurar también el aguardiente o moriche de Mano Izquierda.