Explore "Honorata de Wan Guld" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pasado el primer momento de estupor, y digámoslo también, de terror, el negro y Carmaux se habían dedicado a buscar un madero para no ser envueltos por las ondas que los asaltaban por todas partes, ora levantándolos, ora precipitándolos locamente en los abismos.
Viendo pasar a breve distancia un trozo de cubierta capaz, no ya para cuatro, sino para veinte personas, el negro y Carmaux se asieron a él.