Explore "Honorata de Wan Guld" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Transcurrieron algunos días sin que ningún acontecimiento viniera a interrumpir la angustiosa situación de los desgraciados corsarios.
Después de su captura habían sido de nuevo encerrados en la jaula de madera, reforzada con nuevas traviesas y confiada a la vigilancia de varios guerreros armados con mazas, arcos y cuchillos de piedra, que tenían orden de degollar a los prisioneros a la menor tentativa de fuga.