Explore "La cazadora de cabelleras" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Comenzaba apenas a amanecer y el lúgubre aullido de los coyotes iba ya extinguiéndose en lontananza, cuando un escuadrón de caballería, al mando de un sargento, el mismo que encontró a Sandy Hooc y al inglés, salía del campamento, galopando por la orilla derecha del Horse.
Componíase de cincuenta voluntarios de la frontera, escogidos especialmente entre los cowboys, que son los mejores jinetes de la gran pradera americana, y aun los más valientes y decididos, porque están acostumbrados a considerar la piel de un hombre lo mismo o menos que apreciaban la de un buey.