Explore "La destrucción de Cartago" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Viendo Fegor huir a su inapresable adversario, debió de dar orden a alguna de las más sólidas y veloces naves de la escuadra de que dieran caza a la hemiolia, al menos para asegurarse de dónde había ido a refugiarse, para impedirle que fuese a perturbar las bodas de Ofir y el hijo del rico mercader.
Y en efecto, mientras el grueso de la escuadra volvía a su fondeadero y enviaba los botes a recoger a los tripulantes del acatium que se estaba hundiendo, un poderoso quinquerreme atravesaba a toda velocidad el canal, lanzándose a la pista de los fugitivos.