Explore "A la conquista de un imperio" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque el golpe -completamente inesperado- había sido terrible, Sandokan y Tremal-Naik no tardaron en recuperar su sangre fría. Eran hombres de demasiado temple para permanecer mucho tiempo bajo la impresión de un desastre, por grave que éste fuera. Después de avisar a Surama de todo lo ocurrido y de tranquilizarla, reunieron fuera de la pagoda a todos sus hombres para ponerse de acuerdo sobre lo que se debía, hacer.
De aquel consejo salió una sola idea, compartida por todos. Salvar lo antes posible a Yáñez, antes de intentar el golpe supremo, destinado a derribar al rajá y privarle de la corona.