Explore "El desquite de Sandokán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ocho días después, malayos, assameses y negritos abandonaban el poblado aéreo y el campamento para reanudar su marcha hacia el Kin-Ballu.
La columna estaba muy bien ordenada, pues Kammamuri, a fuerza de gritos y bastonazos había conseguido, cosa increíble, transformar a los cuarenta guerreros del jefe en verdaderos soldados, que no habrían desmerecido al lado del primer regimiento de fusileros de Bengala, con gran sorpresa de Yáñez, Sandokán y Tremal-Naik.