Explore "El desquite de Sandokán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se trataba realmente de una altura, sino de una simple ondulación del terreno, de una longitud de algunos centenares de metros y no más ancha de una docena, que emergía del fango y el agua un par de metros. Las plantas, casi todas de gran tallo, habían resistido el incendio, aun perdiendo, como ya se ha dicho, todas las hojas, las cortezas y los rotang y los calamus que las envolvían y que quizá las habían preservado de una total destrucción.
Un número extraordinario de cacatúas, argus y tucanes rinocerontes se había refugiado en las ramas medio carbonizadas. Aquellos volátiles parecían todavía entorpecidos por el espanto que habían experimentado y no se movieron al ver llegar a la columna.