Explore "El desquite de Yáñez" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era ya después de la medianoche cuando Yáñez y el cazador de topos, seguidos del hercúleo rajaputra y de doce montañeses de Sadhja, se pusieron en marcha, para buscar alimento a las pobres bestias, que durante todo el día estuvieron continuamente barritando y relinchando.
Habíanse provisto de dos antorchas, e iban todos armados de carabinas, pistolas y cimitarras.