Explore "El hijo del corsario rojo" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al siguiente día, una multitud alegre, vestida con trajes variados y de múltiples colores, agolpábase en torno del soberbio palacio de Montelimar.
Veíanse oficiales del ejército, soldados, colonos, marineros y aldeanos, y no faltaban tampoco señoras y señoritas elegantísimas, con la graciosa mantilla y la alta peineta, aun cuando el espectáculo que iba a comenzar no debía de interesarles gran cosa.