Explore "El hijo del corsario rojo" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
"La Nueva Castilla", levadas las anclas y desplegadas las velas, aprovechando la fresca brisa que soplaba de tierra, púsose atrevidamente en marcha, moviéndose hacia la entrada del puerto, sin intimidarse por la presencia de galeones y las carabelas.
Sus fusileros, aquellos terribles piratas que casi nunca erraban un golpe, armados de arcabuces de gran calibre, colocáronse en un instante tras las bordas, sobre las cuales amontonaron cuerdas; en seguida abrieron un fuego infernal sobre los puentes de los buques enemigos, para dejar fuera de combate a los timoneles y a los oficiales.