Explore "El hijo del corsario rojo" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Algunos minutos de retraso y la estrella benéfica que hasta entonces parecía proteger a los terribles filibusteros, se habría ocultado y probablemente para siempre, porque de seguro que el marqués de Montelimar no los perdonaría después de la jugarreta del gascón.
Los arcabuzazos que retumbaron en el valle habrían sido disparados por los españoles, para desembarazarse de alguna pequeña partida de indios.