Explore "El hombre de fuego" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
En aquella otra orilla la selva no era menos espesa y tenebrosa que en la que acababan de dejar los náufragos, y que con tanto trabajo habían atravesado.
Hasta parecía más intrincada, por componerse de infinidad de plantas que crecían confusamente unas al lado de otras, rodeadas de desmesurados bejucos o de arbustos y raíces enormes que salían de todas partes, no encontrando lujar para desarrollarse en el subsuelo, convertido en una masa fibrosa que le daba consistencia de piedra.