Explore "El rey del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras los Hoolyganis satisfacían en el administrador su espantosa venganza. Ranzoff y sus compañeros, que habían comprendido que otra tentativa para arrancar a aquel miserable de las manos de los bandidos hubiera podido traerles consecuencias que no se podían prever, se encerraron en et saloncillo del pabellón, cerrando puertas y ventanas, ansiosos por conocer el contenido de la carta.
Olga, que ya debía de haber entrado en calor, había abandonado la chimenea para esperar a los miembros de la gaida en la puerta de jardín.