Explore "El rey del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Rokoff quedó como atontado viendo al salteador desaparecerle de delante, porque no le había parecido la cornisa tan estrecha ni había pensado en el calor de la defensa, que tras ellos estaba el abismo dispuesto a tragarles a los dos.
«¡Por las estepas del Don!… -exclamó enjugándose el sudor que le bañaba la frente, no obstante soplar allí arriba un viento helado. Si en aquel momento llega a agarrarme, a estas horas estaría yo también en el vientre de los peces, con los huesos destrozados ¿Sería un salvaje? Pero yo no había hecho nada para provocar su cólera, y…».