Explore "La capitana del Yucatán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El soldado español, que se había acurrucado junto a los agaves, dio un salto y quedó en pie tendiendo la cabeza hacia el borde del bosque, como si hubiera querido recoger mejor la detonación que había sonado inesperadamente bajo los grandes árboles y se propagaba, de matorral en matorral, repetida por el eco.
-Un tiro de fusil, ¿no es verdad? -preguntó Córdoba, lanzándose hacia él.