Explore "La capitana del Yucatán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un pavoroso silencio había seguido tras el grito del señor Córdoba. Parecía que los hombres que permanecían todavía a bordo de la cañonera, por un instante hubieran quedado petrificados por el terror.
De repente un inmenso alarido de angustia se elevó de cubierta, resonando siniestramente entre las tinieblas y perdiéndose, a lo lejos, sobre el mar; luego retumbó una sorda explosión, mientras una gigantesca columna de agua saltaba hacia lo alto envolviendo la cañonera.