Explore "El tesoro de la montaña azul" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Comenzaba a obscurecer y los gigantescos murciélagos dé cabeza de perro dejaban sus refugios para hacer estragos dé insectos y dé frutas, cuando la pequeña tropa, guiada por el prisionero, se puso en marcha para llegar a la principal aldea de los nokús.
Teniendo siempre lugar de noche el pilú-pilú, los salvadores del contramaestre tenían todo el tiempo necesario para emboscarse en las cercanías de la caverna que servía de prisión y al propio tiempo de lugar destinado a los sacrificios humanos.