Explore "La estrella de la araucania" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mariquita, la hija de la chilena que naufragó en las costas de Valdivia y del cabo araucano Nahuelquin, era una joven de diecisiete años y de una belleza maravillosa. Era alta, delgada, de piel aterciopelada y ligeramente bronceada, de ojos negros y grandes adornados con bien arqueadas y perfectamente delineadas cejas. Mejor que la de su padre era la sangre de su madre la que circulaba por sus venas, porque las hermosísimas líneas de las mujeres de origen español se habían mantenido en toda su pureza. Sólo su cabello en vez de ser completamente liso era algo rizado aunque muy hermoso y abundante que le caía en dos preciosas trenzas, adornadas con cintas hasta la cintura. Los ojos habían también heredado el esplendor extraño y salvaje que se observa en los de los belicosos y soberbios araucanos.
Al ver entrar a Pardoe la joven se levantó de un salto, lanzando una exclamación de júbilo.