Explore "La estrella de la araucania" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras Piotre en la imposibilidad de socorrer a sus hombres, de quienes estaba separado por una nueva cuadrilla de salvajes, huía a través del bosque para salvar a Mariquita, papá Pardoe con tres marinos y el cazador de guanacos luchaban valientemente con aquellos canallas recibiéndoles a pistoletazos. Ante estos disparos que costaron la vida a algunos de ellos, los de la Tierra del Fuego se dispersaron aterrorizados ocultándose detrás de los colosales troncos de las hayas antárticas. Las armas de fuego, poco conocidas entonces de aquellos feroces salvajes, que sólo habían oído hablar de ellas con vaguedad, produjeron el efecto deseado.
Aquel momento de tregua bastó a los marineros para cargar las pistolas con rapidez y tomar una nueva decisión.