Explore "La estrella de la araucania" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al anochecer las hogueras abundaban en el pueblo.
Enormes montones de leña ardían en torno de la cabaña del jefe blanco y en sus hogueras cocían a los desgraciados marineros de la Chica, ensartados en enormes espetones, bajo la vigilancia de dos docenas de cocineros muy prácticos, al parecer, en aquel género de asados humanos.