Explore "La perla roja" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando se vieron solos, tan bien encerrados y guardados por fuera, pues por entre las rendijas de la puerta atisbaron a varios isleños que rodeaban la cabaña, los tres prisioneros comenzaron a considerar en su verdadero aspecto aquella aventura, a la cual no dieron importancia alguna en un principio.
Aun cuando tenían como seguro que la viuda no había de llevar las cosas hasta el extremo de sacrificarlos en honor del difunto, pues les nikobarianos son muy respetuosos con los extranjeros, y sobre todo con los europeos, aquella inesperada prisión los preocupaba. La llegada del Nizam, que no tardaría en aparecer, les ponía los pelos de punta.