Explore "La perla roja" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pasados los primeros instantes de asombro los tres reclusos, un poco más tranquilos con lo que les había dicho el ministro, aunque alarmados por la formidable falange de lagartos venenosos que ocupaban la habitación inmediata, se proveyeron de una antorcha con objeto de ver que contenían aquellas como jaulas que cubrían los muros de las paredes de la sala subterránea.
El ministro no había mentido. Cada una de ellas, que eran bastante grandes y hechas con delgados bambúes, contenía una pareja de gallinas del tamaño de las comunes, de cabeza muy negra y luciente, coronada por una cresta amarilla muy bonita; de ojos grandes, rodeados de un cerco azul; con las plumas del pecho color carmín, y el vientre y el dorso también rojos, pero menos intenso, manchado de ligeras motas blancas.