Explore "La perla roja" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
No trascurrieron cinco minutos, cuando ya los tres náufragos, milagrosamente libres de tantos peligros, se encontraban a bordo de un velero martabanés de elegantes formas, como ya tienen hoy todas las naves birmanas, y de punta bastante aguda y realzada.
Era un buque pequeño, de unas doscientas toneladas, de dos palos, con amplias velas latinas parecidas a las de ciertos barcos griegos, y lo tripulaban doce hombres de color oscuro y ojos un poco oblicuos.