Explore "La Reina de los caribes" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al oír el primer cañonazo el Corsario Negro, que hacía algunos minutos, vencido por su extremada debilidad y por la pérdida de sangre, había cerrado los ojos, despertó vivamente.
La joven india, que hasta entonces había permanecido junto al lecho sin apartar la vista del enfermo se irguió, adivinando de dónde procedían aquellas detonaciones.