Explore "Los bandidos del rif" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los estudiantes, ignorantes del terrible peligro que les amenazaba, no habían cesado de cantar y tocar, burlándose de todos los bandidos de la montaña, que por otra parte no habían dado aún señales de vida. Parecía que se desahogaban de aquellos días en que a causa de los acontecimientos habían tenido qué dejar en paz sus guitarras para empuñar los fusiles. Cuando Janko, siempre impasible, volvió al grupo de encinas, Carmelo y Pedro estaban afinando sus instrumentos para tocar quizás alguna pieza famosa.
-Os ofrezco un refugio mejor y más seguro que éste -les dijo-, ¿queréis seguirme?