Explore "Los bandidos del rif" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche había cesado, envolviendo barrancos y montes en un manto negrísimo que la luna, medio oculta entre las nubes, se esforzaba en vano por romper.
Por una gran cañada que bajaba hacia el abismo abierto detrás de la casa habitada por la Bruja de los Vientos, un joven, montado en un robusto mulo y armado de un larguísimo fusil marroquí, de culata corva con incrustaciones de nácar y plata, descendía con precaución, teniendo bien sujetas las riendas, puesto que la pendiente era muy fuerte y además estaba cubierta de espesos matojos.