Explore "Los bandidos del Sahara" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al día siguiente, cuando el marqués salió de la tienda encontró al hombre que había salvado de la muerte sentado en la silla del camello, con los ojos fijos en la bandada de aves de rapiña, que continuaban acudiendo de todas partes al campo de batalla.
-¿Qué tal va? -le preguntó el marqués. ¡Bien puedes vanagloriarte de tener la piel dura!