Explore "Los bandidos del Sahara" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Siete horas después, con gran asombro del marqués y de Rocco y con viva alegría de Ben y de Ester, El-Haggar y sus dos compañeros, después de una carrera veloz, llegaban al oasis de Teneg-el-Hadsk.
El viejo Tasili, que al ver a sus amos lloraba de alegría, fue muy festejado por ellos. El marqués, presa de la mayor emoción por las noticias recibidas, interrogó largamente al traidor sobre la suerte del coronel.