Explore "La soberana del campo de oro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
San Francisco tiene una colonia china bastante numerosa, a pesar de haber sido prohibida durante veinte años la inmigración del pueblo amarillo. Un barrio entero pertenece a los hijos del Celeste Imperio; ha perdido mucho de su carácter merced al excesivo cuidado que le dedica la autoridad municipal californiana, pero aun tiene casas y templos de estilo chinesco, sus tiendas de orífices y de grabadores en marfil, de químicos, cuya muestra es un cocodrilo disecado, y sus casas de té.
Al extremo de la bahía de San Pablo, entre las colinas que la circundan, se encuentran tres pueblecillos que han conservado con gran celo su carácter.