Explore "La soberana del campo de oro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hacía una hora que el sol se había puesto, cuando Harris, Annia. Blunt y el coronel, acompañados por seis voluntarios de la frontera, armados con carabinas y revólveres, entraban en el patio del conductor de diligencias.
En el centro de aquel patio, algunos mozos enganchaban seis vigorosos caballos a un enorme coche, una de las famosas diligencias que hacían el servicio de transporte entre los Estados del Este y los del Oeste antes de la construcción de la gran línea ferroviaria.