Explore "La soberana del campo de oro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Buk Taylor, que se libró de los tiros de los negros y vaqueros gracias a la celeridad de su caballo en el momento en que el Rey de los Cangrejos se apoderaba del ingeniero y del escritor, no se había alejado mucho de la desembocadura del pequeño Cañón.
Dejó que el caballo galopase durante un cuarto de hora, hasta que se encontró en medio de un montón de rocas, y después, creyéndose seguro, saltó a tierra, diciendo: