Explore "Las panteras de Argel" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era una miserable barraca con los muros casi derruidos, por más que en otros tiempos debió de ser muy vasta y hasta hermosa. Pero a la sazón todo estaba en ruinas o poco menos, y yacían amontonados en desorden columnas, capiteles y arcadas del más gracioso estilo árabe.
El renegado, hombre de tez morena y aspecto poco tranquilizador, había logrado hacer en aquellas ruinas una vivienda habitable, y hasta la había adornado con algunas plantas de áloe, que perfumaban el ambiente.