Explore "Las panteras de Argel" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Capitaneados por Zuleik, los moros se habían puesto a la caza y trataban de obligar a los fugitivos a refugiarse en la ciudad para cogerlos entre dos fuegos.
Jinetes admirables todos ellos, devoraban el espacio con fantástica rapidez, excitando a los caballos sin cesar con la voz y con las espuelas y sin detenerse un solo instante delante de los obstáculos que presentaba el camino.