Explore "Las panteras de Argel" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras el barón y Cabeza de Hierro, uno después del otro, eran capturados por los moros, el bravo normando, como hemos visto, se había lanzado delante de la banda de las cabidas con la esperanza de salvar a sus compañeros, y especialmente de librar con mayor probabilidad la propia piel, a la sazón tan peligrosamente comprometida.
El astuto fregatario no ignoraba que, de caer en poder de los moros, no emplearían con él contemplación alguna, y que no alcanzarían mejor suerte los valerosos marineros de la falúa.