Explore "Las panteras de Argel" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Durante todo el día ningún nuevo acontecimiento había confortado la esperanza de los dos prisioneros. A la caída de la tarde les entraron la cena; pero en el nuevo pedazo de pan no se hallaba oculto ningún billete, y la cara feroz del carcelero tampoco indicaba señal alguna de liberación.
Ya comenzaban a desesperar, cuando después de la puesta del sol vieron abrirse la puerta y entrar cuatro genízaros armados con arcabuces y yataganes, conducidos por otro guardián desconocido para ambos.