Explore "Los náufragos del oregón" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si el soldado se había quedado estupefacto al encontrarse de nuevo en medio de la selva con el irlandés, no quedaron menos asombrados Held, Amelia y el pequeño Dick al verle llegar en unión de su compañero, que había escapado tan milagrosamente del peligro.
Su emoción fue tal que, olvidando sus sospechas e inquietudes por la conducta misteriosa y poco tranquilizadora de aquel hombre, le tendieron amistosamente la mano y lo acogieron como a un verdadero salvador.