Explore "Los náufragos del spitzberg" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche, en efecto, prometía ser malísima, en aquel mar que se debatía con rabia salvaje, con aquellos hielos que de un momento a otro podían resistir el espolón del buque, y con aquella opaca niebla que no permitía distinguir el peligro.
La Torpa huía, siempre empujada por las olas, que la perseguían sin cesar y que la envolvían de proa a popa; pero huía sin dirección, a ciegas, porque las violentas ráfagas que venían del Nordeste al Noroeste la arrojaban con frecuencia fuera de vía, no obstante los esfuerzos de Tompson.