Explore "Los pescadores de ballenas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
No se había engañado el arponero. Era un verdadero cachalote, formidable animal, que tenía una tremenda cabeza, cuyas dimensiones representaban la tercera parte del cuerpo; hinchado el enorme belfo, que se entreabría dejando ver la boca inmensa del mamífero, armada de cincuenta y cuatro dientes de forma cónica, inclinados en dirección a la parte interna de la mandíbula; el torso del gigante marino, pardo negruzco, se hallaba repujado de gibosidades de diversos tamaños y formas.
Tendría de diecisiete a dieciocho metros de longitud, y el diámetro del cuerpo no bajaría de quince, volumen considerable que prometía, cuando menos, de sesenta a setenta toneladas de excelente aceite, sin contar el precioso líquido conocido por esperma de ballena encerrado en las cavidades de la cabeza.