Explore "Los pescadores de ballenas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El capitán Weimar, viendo detenido su buque y comprendiendo que alguna avería grave debía de haberse ocasionado, lanzó un verdadero rugido. Intentó con un vigoroso movimiento hacer maniobrar el timón para procurar que saliera el barco de aquellos escollos, que podrían despedazarlo de un momento a otro; pero no obteniendo éxito, dirigióse con rapidez a proa, donde se hallaba la marinería enloquecida y dando gritos de terror. Allí se encontraba Hostrup, que hasta en aquel apurado trance, que bien podía ser fatal para todos, no había perdido la serenidad.
-¿Perdidos? -le interrogó el capitán, rechinando los dientes.