Explore "Los pescadores de ballenas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Toda la noche se pasó en el Danebrog evitando su choque contra los hielos, que de hora en hora se hacían más numerosos y más grandes, estando por dos veces en peligro de estrellarse contra dos inmensos icebergs que no habían sido vistos a tiempo, y que pasaron a pocas brazas, a babor uno y por estribor el otro. Afortunadamente, al amanecer, como el teniente había predicho, aquellos espesos cortinajes de niebla comenzaron a hacerse jirones, dejando ver de una y otra parte retazos de mar y los trozos de hielo que sobre él flotaban. Cuando salió el sol las nubes se elevaron, cerrando el cielo con un toldo de color plomizo, que nada bueno podía augurar.
Un espléndido cuadro apareció en breve ante los ojos de la tripulación, que se hallaba toda sobre cubierta.