Explore "Los piratas de las Bermudas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
SIR Guillermo, que escapó a la muerte, como de costumbre, aunque algunas balas disparadas en los sitios más avanzados de la ciudad fueron a caer encima de la corbeta, apenas terminada la batalla se retiró a sus habitaciones, sentándose tranquilamente a la mesa en unión del coronel Moultrie y Howard.
-A la guerra se va con dos sacos -dijo a sus dos compañeros, que parecían muy consternados por el desastre sufrido por las tropas federales. Uno sirve para lanzar las penas y otro para guardarlas.