Explore "Los piratas de las Bermudas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
EL tabernero, satisfecho de realizar buenos negocios, incluso en hora tan avanzada, y de mostrarse tan atento con un teniente de la marina inglesa, se precipitó, veloz como una flecha, en su tenebrosa bodega, que quizá bebedor alguno conoció jamás, y poco después volvió, mostrando con aire de triunfo una tercera botella llena de incrustaciones arenosas.
-¡Vino del Rhin! -exclamó. Es la última.